EL BARROCO

EL BARROCO

lunes, 29 de marzo de 2010

7. AUTORES Y OBRAS



LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE
(1561 – 1627)




Poeta cumbre de la poesía castellana. Nació y murió en Córdoba Durante su juventud fue alegre, libertino e, incluso, pendenciero. Para los veinte años ya debiera estar ordenado de sacerdote, pero, a causa de su vida licenciosa, no llegó a ser sacerdote hasta los cincuenta años. Fue capellán, en Madrid, de Felipe III




Viajó mucho por toda España: Madrid, Salamanca, Granada, Cuenca, Toledo. Asistió a muchas tertulias y academias literarias. De carácter arisco, criticó a muchos poetas de su tiempo y, a su vez, fue criticado por ellos. Murió de apoplejía a los 65 años, aunque años antes ya había perdido la memoria.

En su poesía se distinguen claramente dos períodos: el tradicional, en que hace uso de los metros cortos y temas ligeros. Para ello usa canciones, tercetos, décimas, romances, letrillas, etc. Este período va hasta el año 1610, en que cambia rotundamente para volverse culterano, haciendo uso de metáforas difíciles, empleando mucha mitología griega, utilizando para ello muchos neologismos, hipérbatones, etc. haciendo, a veces, muy difícil su lectura.










FRANSISCO DE QUEVEDO




(Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, España, 1645) Escritor español. Los padres de Francisco de Quevedo desempeñaban altos cargos en la corte, por lo que desde su infancia estuvo en contacto con el ambiente político y cortesano. Estudió en el colegio imperial de los jesuitas, y, posteriormente, en las Universidades de Alcalá de Henares y de Valladolid, ciudad ésta donde adquirió su fama de gran poeta y se hizo famosa su rivalidad con Góngora.


Siguiendo a la corte, en 1606 se instaló en Madrid, donde continuó los estudios de teología e inició su relación con el duque de Osuna, a quien Francisco de Quevedo dedicó sus traducciones de Anacreonte, autor hasta entonces nunca vertido al español.


En 1613 Quevedo acompañó al duque a Sicilia como secretario de Estado, y participó como agente secreto en peligrosas intrigas diplomáticas entre las repúblicas italianas. De regreso en España, en 1616 recibió el hábito de caballero de la Orden de Santiago. Acusado, parece que falsamente, de haber participado en la conjuración de Venecia, sufrió una circunstancial caída en desgracia, a la par, y como consecuencia, de la caída del duque de Osuna (1620); detenido fue condenado a la pena de destierro en su posesión de Torre de Juan Abad.









DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA
(1601-1681)


Don Pedro Calderón de la Barca nació en Madrid en 1601. Era su padre, don Diego, descendiente de noble casa, y parece que su nombre de familia viene de que uno de sus antepasados parecía haber nacido muerto, y le metieron en seguida en un caldero de agua caliente, según costumbre de la época, para verificar si era cierto que no vivía, en cuyo momento, al entrar en contacto con el agua de elevada temperatura, prorrumpió en sus primeros gritos.

En 1625 se alistó bajo las banderas de duque de Alba, y estuvo en Flandes e Italia, país el primero en que debió serle grata la estancia, pues muchísimos son los personajes flamencos de sus dramas: o acaso porque la nobleza de su madre, doña María Ana Henao, era de origen flamenco.
Pero sus campañas no debieron darle mucha gloria, pues no se le cita en parte alguna.


En cambio, su vida de letras fue más brillante: su padre, que era ministro de hacienda de los dos Felipes, II y III, le puso a los nueve años en el colegio de los jesuitas, y luego pasó a Salamanca, donde brilló en el estudio de las matemáticas y la filosofía.
A los 13 años estrenó su primera comedia, El Carro del Cielo, fantasía que se desarrolla entre el cielo y la tierra, y a los diez y nueve contaba ya tres o cuatro éxitos teatrales.


Su vida fue tranquila, y parece ser que contaba como suceso de ella, de los que hacen época, una cuchillada recibida en un tumulto habido en el estreno de sus obras; y en aquellos tiempos, una cuchillada no era tan grave cosa. Murió en 1681.


Es el primer dramaturgo del teatro español, el que ha hecho obras de más trascendencia y mayor alcance. Por otra parte, sus sonetos con tendencia filosófica, pero muy poéticos, son muy famosos.





TIRSO DE MOLINA
(1584 – 1648)

Tirso de Molina, cuyo nombre real era Gabriel Téllez, nació en Madrid. Según algunos, fue hijo (ilegítimo) del duque de Osuna. De joven ingresó en la Orden de la Merced y pronto fue trasladado a América. Pero duró muy poco tiempo ahí, puesto que, después de dos años, lo vemos en Toledo, en donde vivió la mayor parte de su vida.


Al nombrar a Tirso de Molina de inmediato nos viene a la mente lo del drama del Siglo de Oro español. Para ello no tenemos más que mencionar dos de sus dramas muy reconocidos en el mundo de las letras: El Burlador de Sevilla y El condenado por desconfiado.


En un momento dado, Tirso fue criticado por sus hermanos de hábito, porque algunos de sus dramas trataban temas demasiado "humanos". Más tarde, en el Consejo de Castilla, se le prohibió escribir totalmente, por las mismas razones. Pero dicen los críticos que, a pesar de ello, continuó sigilosamente escribiendo.


Una de las características que distingue a Tirso del resto de sus colegas es, a pesar de ser fraile, el estudio psicológico que hace de la mujer. En general, cuando aparecen mujeres, que es muy común, el dramaturgo las perfila con mucha exactitud. Por otra parte, parece que no tiene inconveniente en vestirlas, a veces, con atavíos masculinos.


No solamente en sus dramas encontramos las magníficas cualidades literarias de este gran escritor, sino también en su poesía. Sus características principales podrían resumirse brevemente diciendo que Tirso es siempre muy mesurado, profundo en sus conceptos, con frecuencia tiende al humor sutil, pero siempre agradable y nunca hiriente.


Su poesía, incluso, casi siempre aparece formando parte de sus obra de teatro. Practicó y escribió en todas, o casi todas, las formas poéticas de su tiempo, tanto populares, o de "arte menor", como las más complejas, representativas del "arte mayor". Tiene varios "Certámenes" poéticos, mayormente de contenido religioso, pero llenos de humor y fina ironía.


Félix Lope de Vega y Carpio


1562-1635


fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo De Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los más prolíficos autores de la literatura universal.


El llamado Fénix de los ingenios renovó las fórmulas del teatro español en un momento en que el teatro comienza a ser un fenómeno cultural y de masas. Máximo exponente, junto a Tirso de molina y Calderon de la barca, del teatro barroco español, sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las más altas cotas alcanzadas en la literatura y las artes españolas. Fue también uno de los grandes liricos de la lengua castellana y autor de muchas novelas.


Se le atribuyen unos 3.000sonetos, 3 novelas, 4 novelas cortas, 9 epopeyas, 3 poemas didácticos, y varios centenares de comedias. Amigo de Quevedo y de Juan ruiz de Alarcón, enemistado con Góngora y envidiado por Cervantes, su vida fue tan extrema como su obra.

6. TEATRO DEL BARROCO

El teatro cumplía la función de recoger t moldear las aspiraciones del publico, y en ese sentido tenia una finalidad moral.
Lope de vega crea una nueva formula teatral, Llamada teatro nacional:
  • Mezcla lo trágico con lo cómico.
  • Utiliza una ruptura de las unidades de lugar y tiempo.

Estas ideas de teatro nacional, Fueron seguidas por Calderón de la Barca y Tirso de Molina.

5. TENDENCIAS LITERARIAS

La diferencia del barroco, con respecto al renacimiento, radica en el enfoque de los temas y el uso intensivo de los recursos estilísticos: El barroco rompe con las reglas renacentistas y crea una literatura artificiosa y difícil con fin de impresionar al lector.
Las tendencias literarias son:

Culteranismo: Cultiva la forma de las palabras dejando en un segundo plano su contenido y pretende crear un mundo de belleza, impresionando para ello los sentidos con los más variados estímulos de luz, color, sonido y un lenguaje ampuloso y culto.

Recursos:

  • Abuso de la metáfora con el fin de crear un mundo de belleza absoluta.
  • Uso frecuente de cultismos: palabras tomadas del latín o del griego: Argentar en lugar de platear; tórrido, umbroso, áureo...
  • Abuso del hipérbaton. Consiste en alterar el orden de una oración, con lo que se llega a hacer difícil su comprensión: Un torrente es su barba impetuoso, en lugar de: su barba es un torrente impetuoso.
  • uso de palabras parónimas: con esto logran impresionar y llamar la atención sobre los sentidos.

Conceptismo: Profundiza en el sentido o concepto de las palabras; se puede definir como una agudeza mental que da preferencia a las ideas con el fin de impresionar la inteligencia o el deseo de decir mucho con pocas palabras.

Recursos:

  • Frecuentes metáforas, no con el fin de embellecer, como el culteranismo, sino para impresionar la inteligencia
  • Juegos de palabras: utilización de una misma palabra con significados diferentes
  • Estilo breve y conciso, que se logra mediante la elipsis o eliminación de palabras.
  • Antítesis de palabras, frases o ideas, con el fin de impresionar y agudizar la mente.

4. ACTITUD DE LOS ESCRITORES

Ante la crisis barroca, los escritores reaccionan de la siguiente manera:

  • Evadiéndose: Tratan de desentenderse de la realidad que vive España en el siglo XVII, esto lo hacen escribiendo viejas glorias del pasado, o presentando un mundo ideal en el que los problemas son resueltos de manera eficaz.

  • Satirizando la realidad: Los escritores optan por burlarse de la realidad.

  • Con estoicismo: Exponen una queja sobre la vanidad del mundo, la fugacidad de la belleza y de la vida, y la fama transitoria.

  • Moralizando: Critican los defectos y los ponen como modelos acordes con la ideología política y religiosa de su época.

3. CONTEXTO HISTORICO

El barroco se dio en los llamados siglos de oro de la literatura española, lapso de tiempo en el cual España estuvo gobernada por tres monarcas: Felipe II, Felipe III y Felipe IV.
En el centuria anterior a este, España fue gobernada por Carlos V, quien alcanzo la mayor extensión territorial de España, pero cuando Felipe II heredó estas tierras, España empezó a decaer, y a Felipe III y Felipe IV les correspondió perder una a una las tierras de España, y esto ocasionó graves problemas políticos, económicos, sociales, religiosos, etc...


El siglo XVII es muy peculiar, ya que se da el gobierno de los tres austrias menores, esto trae graves problemas a España e influye de manera notable en la literatura barroca.


Austrias menores:



FELIPE III


(1598-1621) Hereda un imperio en bancarrota, y la enemistad con Inglaterra y los países bajos,


En 1604 se firma la paz con Inglaterra, y son expulsados los moriscos de la península, quienes trabajaban en el campo, y como consecuencia de esto se empobrece la agricultura y el comercio de país; Crece la pobreza, mientras los nobles aumentan su poder.


El cobre es remplazado por el oro y la plata.


FELIPE IV



Se trata de mantener la supremacías española frente a Francia en la guerra iniciada en 1635, y el dominio de los países bajos.
En 1648 España firma el tratado de westfalia, por el que pierde territorios en los países bajos y holanda consigue su independencia, Y en 1659 pone fin a la guerra con franca en la paz de los pi-rineos.
La pobreza, las epidemias y los elevados impuestos provocan un alarmante descenso de la po-blación y la migración del campo a la ciudad; michas zonas quedan despobladas, lo que perjudica la economía nacional.


CARLOS II
(1665-1700) Hereda el trono a los 4 años, por lo que lo representa su madre mariana de Austria, ayudada por una junta de notables.

Fue un rey enfermizo y no dejo descendencia alguna, Durante su reinado Portugal logra la inde-pendencia y las guerras con Francia crecen.

Felipe de anjou, o Felipe V es nombrado heredero de España ,por lo que inicia una guerra de su-cesión.


lunes, 8 de marzo de 2010

2. CARACTERÍSTICAS.

El barroco se caracterizaba por el pesimismo, el desengaño, la preocupación por el paso del tiempo,la complejidad en los recursos formales y la perdida de confianza en los ideales renacentistas y neoplatónicos, estas características se dieron por la fuerte situación política y económica que se vivió en este lapso de tiempo, el renacimiento no consiguió su propósito de imponer armonía, tal y como pretendían los humanistas.